viernes 13 de diciembre de 2019

CAJA DELIRIO + DELIRIO WINE MAG + EXPERIENCIA

Suscribite por $3800 por mes

Clikeá acá

Envío sin costo
a todo el país

NOTICIAS | Hace 4 meses

Te merecés estas excelentes vacaciones

Visitar y disfrutar de las Bodegas de Argentina, una propuesta única para experimentar de a dos, en familia, o con amigos

En Mendoza y Patagonia hay mucho más que nieve para disfrutar en estas vacaciones de invierno. Si bien el viñedo duerme en esta época del año, y se ven las plantas peladas, en su interior están trabajando a full preparándose para la floración de primavera. Y es momento de poda, el momento crucial en el que se decide qué tipo de vino se va a pretender elaborar a partir de la calidad de la uva deseada. Porque cortando los sarmientos se determina la carga futura de cada vid, y por consiguiente el rendimiento. Es decir, la cantidad de uva por planta; sabiendo que a menor cantidad mayor concentración de componentes naturales. Y si bien esto no garantiza la calidad del vino, es el primer paso.

Ya que con una buena uva se puede aspirar a hace buen vino, pero si la uva no es buena, nunca se logrará hacer un buen vino con ella.

Es por ello que agrónomos y enólogos recorren los viñedos definiendo la poda en cada caso. Mientras, en bodega es tiempo de hacer los blends. Los vinos de la cosecha ya han terminado la fermentación alcohólica y algunos pocos quedan aún por hacer la maloláctica; una fermentación secundaria que se evita en muchos blancos para mantener una acidez más vibrante, pero que en los tintos se induce (generalmente) para lograr una frescura más amable. Se trata de la transformación del ácido málico (el de la manzana verde) en ácido láctico (el de la leche).

A su vez, como las bodegas no tienen espacio infinito, muchos de los vinos del año anterior que están en las barricas se vuelven a trasvasar a los tanques de acero o a las piletas de cemento para su terminación (estabilización y filtrado), antes de ser fraccionados, y dejados un tiempo en estiba dentro de la bodega. Claro que muchos de los vinos top reposan más de 12 meses, permaneciendo tranquilos en sus barricas. Pero hay un gran movimiento de vaciado de barricas después de un invierno de crianza, sencillamente porque hay nuevo vino para volver a llenarlas. Por eso el desfile de esos pequeños toneles (nuevos y usados) es constante. Además, muchos enólogo aprovechan para elaborar los cortes de los diferentes vinos.

Todo esto pueden ver los turistas que visiten bodegas en invierno, y en muchos casos también pueden hacer. Porque hay varios establecimientos que invitan a podar. Es una jornada que empieza en la viña, acompañados de un agrónomo que explica cómo se hace y la importancia de la actividad. Los visitantes se mezclan con los operarios, y podan, aunque por un breve lapso, ya que la idea es que solo entren en contacto con otra parte de la naturaleza del vino. Y si bien no hay uvas para probar, se puede dejar un sello inolvidable, porque de cada planta podada saldrá una determinada calidad de uva que irá a parar a una etiqueta en particular de la cosecha siguiente. Y que la persona puede ir a buscar a la góndola un par de años después.

Vacaciones de invierno en bodegas

Luego los visitantes hacen una recorrida por la bodega, similar a la que se realiza a lo largo del año, para ver otros aspectos fundamentales del proceso de vinificación. Siempre terminando con una degustación.

Pero no solo los vinos llaman la atención de los turistas, la gastronomía también se ha convertido en uno de los puntos fuertes y de mayor poder atractivo. Esa es la razón por la cual los restaurantes de bodega se vienen multiplicando en los últimos años.

Además del placer de comer bien después de recorrer viñedos y bodega, disfrutando los vinos como se deben alrededor de la mesa, esto significa una fidelización sin igual, aportando mucho al posicionamiento de la bodega en general, y de algunos vinos en particular. Con menús de paso o a la carta, siempre bien maridados con vinos de la casa. No por casualidad, las bodegas que tienen una propuesta gastronómica de excepción, venden más vinos allí en forma directa que en muchas de las mejores vinotecas del país.

Vacaciones en bodegas argentinas

También hay bodegas que ofrecen actividades para los más fanáticos, como “hacer tu propio vino o espumante”, e incluso con consignas para que los más chicos también se diviertan mientras acompañan a los más grandes. Pero no solo se trata de podar, comer y beber durante las vacaciones de invierno en bodegas, también hay muestras de arte, tardes de té, cabalgatas y bicicleteadas entre viñas, y hasta paseos en globo. Con vistas imponentes y rodeados de naturaleza, pasar un día en una bodega en familia o con amigos puede ser memorable, y una alternativa diferente que, además de dar mucho placer, puede enseñar mucho de la bebida nacional argentina.

Qué, cómo, cuándo y donde

El enoturismo en la Argentina está de fiesta porque recientemente, en la primera edición del los “50 Best Vineyards of The World” una bodega local obtuvo el primer puesto, y otras cuatro ocuparon el prestigioso ranking, que busca potenciar el turismo del vino alrededor del mundo. Y si bien en todas las regiones vitivinícolas del país las bodegas reciben muchos visitantes durante las vacaciones de invierno, los destinos sobresalientes son Patagonia y Mendoza. El primero por la nieve, y el segundo por albergar la mayor cantidad de bodegas y viñedos (70% del país). Es por ello que la lista de bodegas con propuestas puede ser interminable. Aquí van solo algunas recomendaciones para tener en cuenta.

Patagonia

En San Patricio del Chañar (Neuquén), hay una Bodega con Dinosaurio (Panamericansaurus Schroederi); Familia Schroeder. Que ofrece un programa turístico completo con propuestas gastronómicas y actividades pensadas para disfrutar de un entorno especial y un paisaje de belleza natural entre viñedos. Los visitantes pueden elegir entre las opciones de visita con el recorrido tradicional por la bodega y Tiempo de poda (julio y agosto), la oportunidad ser parte del equipo que realiza la actividad estival en viñedo. En Saurus Restaurant se podrá disfrutar de la nueva Carta de Invierno protagonizada por productos patagónicos, diseñada por el Chef Ezequiel González. Los platos están pensados para lucir los productos regionales que caracterizan la cocina patagónica: Pulpo a la leña, morcilla, apio, nuez y yogurt con merken; Roll y garrón de cordero, hongos en conserva, espuma de castañas, membrillo con queso provolone y fondo de cocción; y Peras cocidas en Pinot Noir Tardío rellena de crema de naranja, helado de Deseado y gelatina de Malbec, entre otros.

También, el recorrido tradicional por la bodega, en el que se ve todo el proceso de elaboración de los vinos tranquilos y espumantes. Gracias a pasarelas suspendidas, se permite observar las tareas en cada una de las etapas. La experiencia incluye pruebas de tanque y se recorre el pasillo de estiba hasta llegar a la cava del dinosaurio, donde se encuentran los restos fósiles hallados durante la construcción de la bodega. El recorrido finaliza con la degustación de cuatros vinos y espumantes de alta gama.

Vacaciones en bodegas argentinas

Mendoza

Rosell Boher Lodge se encuentra en Alto Agrelo, una de las mejores zonas productivas de Mendoza, y rodeado de unas 40 hectáreas de viñedos propios. Cuenta hoy con un Guest-house de 3 habitaciones, 11 Casas de Viñas con su propio hogar, jacuzzi y fogón individual en cada terraza.

Y para este mes de julio (incluyendo las vacaciones), propone nuevas alternativas para disfrutar en pareja, con familia o amigos, con descuentos únicos en todo Mendoza. En Rosell Boher Lodge, los niños son bienvenidos, por lo que la familia completa puede disfrutar de una experiencia placentera al pie del Cordón del Plata, con diversas actividades entre las que se destacan tres nuevos circuitos para trekking, running, bicicletas o cabalgatas (con reserva previa). Además, el restaurante ofrece tres tipos de menús renovados, de 3 y 6 pasos siempre maridados con vinos de nuestra bodega; y el exclusivo menú de 5 pasos acompañados especialmente por toda la línea de espumantes de Rosell Boher. Los desayunos pueden tomarse en el Guest House o disfrutarlos en la intimidad de la habitación. Y para los que quieran hacer su propio asado, el equipo del Lodge, facilita absolutamente todo para concretarlo; desde la leña y el carbón, hasta los productos que el huésped desee.

En la exclusiva Cava subterránea con capacidad para más de 25.000 botellas, única en emprendimientos de estas características, ofrece a huéspedes y público en general, disfrutar de una experiencia plena del mundo del vino, con degustaciones y distintas actividades. Allí encontrarán más que un wine bar, una propuesta no sólo de productos de la bodega o de la zona, sino un recorrido por los mejores exponentes de cada terruño productor de vinos de nuestro país, permitiendo a los visitantes, realizar un viaje sensorial por toda la Argentina; incluso en horarios en que la mayoría de las bodegas ya están cerradas. 

Y para quienes lo deseen, pueden pedir masajes a la habitación u organizar un verdadero asado campestre en medio de las viñas (ambos con reserva previa), conociendo también, más sobre cada uno de los varietales cultivados. En 2017. Rosell Boher Lodge, obtuvo el premio al Mejor Alojamiento de vinos y en 2019, el de Mejor Desarrollo Arquitectónico.

La reconocida Bodega Kaiken, ubicada en Vistalba, Luján de Cuyo, a solo 20 kilómetros de la ciudad de Mendoza, emplea prácticas enológicas con un fuerte compromiso con el medio ambiente. En ese marco, la bodega ofrece una amplia variedad de propuestas turísticas que apuntan a diferentes públicos y momentos del año, además de diferentes opciones de degustación de sus vinos.

Pícnic en el viñedo: se invita a disfrutar de un exquisito pícnic, rodeado de viñedos y de una vista maravillosa de la cordillera de Los Andes, acompañado de los mejores vinos de la bodega y exquisita comida. Incluye una tabla de fiambres y quesos (para dos personas) a un precio de $590. Y opción de vinos por copa a partir de $ 80 hasta $ 350 según la línea elegida. También se puede almorzar: unas riquísimas empanadas criollas, unas espectaculares papas bravas, y como plato principal un delicioso pollo al disco. Y para cerrar con el postre, flan casero con dulce de leche. Se incluyen dos copas de vino. (Precio por persona: $ 1.350. Incluye la visita a la bodega).

Clos de los Siete es un paraíso ubicado a 120 km de la ciudad de Mendoza, muy cerca del distrito Vista Flores, en el corazón del Valle de Uco. En este escenario imponente, con la cordillera de los Andes como marco inigualable, Michel Rolland y un grupo de amigos franceses referentes en el mundo del vino crearon uno de los proyectos vitivinícolas más importantes de Argentina. Un terroir único de 850 hectáreas en las cuales se encuentran Bodega Monteviejo, Bodega Diamandes, Bodega Rolland y Bodega Cuvelier. La propuesta turística de Clos de los Siete para estas vacaciones de invierno está pensada para descubrir una arquitectura con gran personalidad en un contexto natural privilegiado, disfrutando de una gastronomía que ya es considerada como de las más destacadas del país. Y, por supuesto, probando algunos de los mejores vinos que se producen en Mendoza. Las cuatro bodegas que es posible visitar dentro del Clos ofrecen un recorrido por sus instalaciones y una degustación del blend Clos de los Siete y de las etiquetas que elaboran con uvas de los viñedos propios que las rodean. 

En el Espacio Monteviejo, la reconocida chef española Nadia Haron ofrece a los visitantes una propuesta en la que combina su experiencia en gastronomía tradicional española con sabores intensos de la cocina argentina y latinoamericana que seducen por su presentación innovadora y que son maridados con los vinos elaborados por Marcelo Pelleriti. 

Por su parte, Santiago Orozco Russo comanda la cocina de Diam’s, el nuevo restaurante de DiamAndes  en el que ofrece un menú de 5 pasos de platos refinados al mismo tiempo, elaborados con productos orgánicos y regionales, con sutiles influencias francesas, acompañados de los vinos que produce la familia Bonnie.

La propuesta de Clos de los Siete propone diferentes alternativas en función de gustos y de disponibilidad de horarios (Experts tasting tour, Barrel tasting, Super Premium Tasting, Mucho gusto Valle de Uco, Passionate Tour y La Grande Table). Para los visitantes más aventureros, Clos de los Siete ofrece cabalgatas combinadas con los programas Passionate Tour y La Grande Table, que incluyen una posta de degustación en la bodega para finalizar con un gran almuerzo. 

Cruzat, la única bodega argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de vino espumoso bajo método tradicional ofrece diferentes programas de Enoturismo para disfrutar de las vacaciones de invierno entre burbujas. Con el foco puesto tanto en el turista local como en el extranjero, los programas están disponibles en español, inglés y portugués. Además, todas las propuestas incluyen un recorrido completo por el viñedo, área de producción, cava subterránea y práctica de aromas. Además de alternativas de degustación, la actividad “Creando Burbujas”, propone al visitante que deje de ser un turista para convertirse en un “elaborador de espumoso”, agregando el licor de expedición a su botella, corcho, bozal y etiquetando a su gusto. El visitante se lleva una botella de Premier Extra Brut cada 2 personas. Esta actividad se puede realizar solamente de lunes a viernes. También está el “Programa Familiar”, Un entretenido recorrido por la “fábrica de espumosos”, donde chicos y padres aprenden sobre todos los procesos: viñedo, producción, degustación y práctica de aromas. Durante la degustación que hacen los adultos (3 espumosos a su elección), los chicos diseñan y pintan la etiqueta de la botella de Cruzat que se llevan sus padres de suvenir.

Casarena es una bodega moderna en un edifico antiguo del año 1937, totalmente renovada. Especializada en el terroir de Lujan de Cuyo, no solo ofrece a sus visitantes grandes vinos si no que también una amplia variedad de propuestas que apuntan a diferentes públicos, y entre sus propuestas más originales está la “Experiencia Vino la Familia”; se invita a los niños a explorar el viñedo en búsqueda de materiales como hojas, sarmientos, piedritas y todo lo que puedan encontrar, junto a sus padres. Una vez listos, la familia creará una obra de arte que represente a Mendoza. Los padres también podrán durante la actividad degustar vinos en el viñedo. La obra se realizará en una hoja membretada de Casarena para que puedan enmarcar y el recuerdo puedan llevárselo como suvenir.

DELIRIO es la ÚNICA comunidad para conocer y disfrutar los mejores vinos de las más importantes bodegas, es de PERFIL y recibís a través de una suscripción mensual, la CAJA DELIRIO con 4 excelentes vinos, la DELIRIO Wine Mag con toda la información y participar en EXPERIENCIAS exclusivas. Con envío incluido a todo el país., Suscribite ahora! o contáctate con DELIRIO parta cualquier consulta sobre esta excelente propuesta.

Galería de imágenes

Comentarios