Son vinos a partir de una enología que respeta el origen, con mínima intervención, pero con máxima atención, buscando reflejar la labor ya realizada en el viñedo cuidando las condiciones naturales del lugar.
Son vinos a partir de una enología que respeta el origen, con mínima intervención, pero con máxima atención, buscando reflejar la labor ya realizada en el viñedo cuidando las condiciones naturales del lugar. En 1998 Roberto Luka ya contaba con experiencia en vitivinicultura, por eso, cuando tuvo la chance de dar un paso al costado y empezar a crear su propio camino en la industria no dudó. Él fue uno de los primeros en pltar vides en Gualtallary, cuando todavía era una tierra virgen, desconocida para el vino. Confiando en el potencial de ese lugar, decidió echar raíces, tanto en el suelo como en la forma de pensar el vino. Desde entonces, Bodega Sophenia elabora cada botella con una mirada simple pero exigente; calidad antes que cantidad, identidad antes que tendencia.
Los pilares de la bodega son contundentes. Viticultura honesta, cultivando la tierra respetando el entorno, con prácticas sustentables y orgánicas. Un origen único, su viñedo en Gualtallary. Empleando mínima intervención, ya que para ellos la calidad empieza en la tierra y se completa en la bodega. Y, por último, lo que define su estilo; la “elegancia de montaña”, para obtener vinos frescos, minerales, auténticos y con la pureza de la altura.

Definidos como contemporáneos tradicionales, gracias a sus 25 años de trayectoria, saben que no pueden hacer locuras, pero también que no deben desatender a las nuevas generaciones. Sobre todo, porque las niñas que inspiraron a sus padres, hoy son protagonistas activas de la bodega, reflejando lo que viene.
Para esta selección de DELIRIO elegimos vinos bien diversos. De la línea que nació a fines de 2024, con vinos elaborados 100% en huevos de cemento y en volúmenes chicos (2500 bot), que busca probar cosas por fuera de la bodega, un Merlot Rosé y un tinto refrescante elaborado con uvas de un parral de 120 años. Para ellos, los vinos Inconsciente no son buscados sino espontáneos. También disruptivos, por ser los primeros elaborados con uvas de otros viñedos. El AntiSynthesis Parcela Río Seco, es una de las dos cofermentaciones disruptivas, sin reglas ni preconceptos que elaboran, como contracara libre y creativa de los vinos de culto. Un curioso y vibrante tinto a base de Cabernet Franc (94%) y Sauvignon Blanc (6%). Por último, uno de los vinos íconos de la casa, por fundacional, pero también por ser uno de los Malbec de altura referentes; el SOPHENIA Synthesis Malbec. Para el cual se seleccionan de las mejores uvas, de bloques específicos del viñedo y se vinifican con precisión, con la intención de reflejar el potencial máximo de Gualtallary.

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