viernes 13 de diciembre de 2019

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INSTITUCIONAL | Hace 4 meses

Delirio, por tener y disfrutar los mejores vinos

DELIRIO nació por las ganas de un grupo de personas de compartir los mejores vinos argentinos

Fabricio Portelli
Fabricio Portelli

Periodista especializado y sommelier

Cada vez hay más delirantes; vinos y consumidores; que se suman a DELIRIO, la nueva comunidad de Editorial Perfil. Desde hace unos pocos meses, cientos de amantes del vino reciben en sus casas una selección muy pensada de cuatro botellas, una revista con la mejor información, y la invitación para vivir una experiencia única. 

Todo proyecto comienza con un sueño, y después de mucho trabajo y esfuerzo ese sueño puede convertirse en realidad.

 

Experiencias DELIRIO, diferentes y únicas

DELIRIO nació por las ganas de un grupo de personas; delirantes amantes del vino; de compartir los mejores vinos argentinos en el mejor momento de la industria, desde el punto de vista cualitativo. La propuesta de etiquetas que llega de bodegas de todo el país, no solo es la más diversa, sino que ostenta la mejor calidad de toda nuestra historia vínica. Porque hoy la calidad ya no es un valor agregado, sino una obligación para cualquiera que busque trascender en el mercado. Y si bien la tecnología ayudó mucho para lograr vinos más puros y expresivos, con mayor tipicidad varietal y carácter de lugar, el gran cambio lo protagonizan las personas.

Antes, todo se hacía a imagen y semejanza del Viejo Mundo. Los vinos argentinos eran un intento de copia de los grandes vinos europeos, más precisamente franceses, italianos y españoles. Y si bien fueron los vinos y las bodegas que forjaron la industria que hoy tenemos, hay que reconocer que los vinos de hoy superan holgadamente a los que se hacían.

Entrevista a Fabricio Portelli, de DELIRIO

A comienzos del siglo XXI los vinos nacionales entraron en una carrera ascendente e imparable, una evolución tras otra, y todo en apenas veinte años. Porque el know how adquirido cosecha tras cosecha fue muy importante. Primero fueron los varietales y su desarrollo. Encontrar los mejores terruños para cada uno, y vinificarlos en los estilos más adecuados. Los rosados son un buen ejemplo para entender porque se trata más de una re-evolución. En los ochenta eran vinos de calidad básica y abocados, en los noventa, quedaron algunos con un dulzor más marcado. Ya con el cambio del milenio y de mentalidad, se empezaron a elaborar rosados a partir de sangrías; un método natural para lograr tintos más concentrados. Pero esos eran vinos con mucho alcohol y concentración. Hoy, los rosados están en copa de todos, simplemente porque se hacen bien. Se cosechan desde la viña, en el momento justo para que no se dispare el alcohol y la frescura siga siendo vivaz. Porque un rosado de tener, ante todo, gracia. Y así con la mayoría de los vinos.

Durante la revolución varietal surgió el Malbec (por suerte), y de su mano llegó el interés por saber qué pasaba debajo de las vides, en el suelo. Y ahí empezó un nuevo capítulo; el del terroir. Y comenzaron a multiplicarse las zonas y los nombres de lugares en las etiquetas. Claro, los mejores vinos del mundo son reconocidos por sus orígenes, y no tanto por las cepas con las cuales están elaborados. A esta altura, la mayoría de los enólogos y agrónomos ya trabajaban en conjunto, buscando lograr vinos con un carácter propio argentino.

Eso despertó a un gigante que estaba dormido, y con un enorme potencial de crecimiento. Pero en lugar de ir despacio y paso a paso, los vinos se precipitaron y de hacer vinos de una amplia región, se pasó a vinos de parcelas; la máxima expresión a la cual se puede aspirar; sin tener el conocimiento suficiente de todos los factores que influyen en el vino, en una zona determinada.  

Pero hoy, algo nuevo está pasando, y tiene que ver con los hacedores. Hombres y mujeres que no buscan el vino perfecto, sino lograr vinos de lugar a partir de una interpretación personal.

Todo esto explica la riqueza de etiquetas, propuestas y estilos disponibles. Hay miles de vinos en la Argentina; uno de los principales productores del mundo; a precios muy adecuados a lo que ofrecen. Pero está claro que la calidad vale más, y no se puede multiplicar tanto. Por eso, los mejores vinos suelen ser de partidas limitadas, incrementando aún más sus precios de venta. Pero hay que tener en cuenta que cada botella es única, y puede ayudar a generar un momento inolvidable.

Comunidad Delirio

En DELIRIO vamos en busca de esos vinos para compartir, vinos que tienen algo para decir, que se han ganado un lugar y que tienen un significado propio, más allá de su calidad y potencial de guarda.

Ya pasaron bodegas como Lagarde, Pulenta Estate, Chakana, Susana Balbo Wines, Trivento, Lorenzo de Agrelo y Altar Uco; y se vienen otras muy interesantes para los próximos meses.

CAJAS DELIRIO, con vinos top de las mejores bodegas

El sueño de DELIRIO se hizo realidad, pero seguimos soñando. Queremos crecer, que seamos muchos más delirantes para contagiar la pasión y el orgullo que se siente al descorchar un gran vino argentino. También estamos pensando en crecer con las experiencias, con menús de pasos en diferentes restaurantes del país, y viajes en grupo a las principales regiones vitícolas del país. Te esperamos.

DELIRIO es la ÚNICA comunidad para conocer y disfrutar los mejores vinos de las más importantes bodegas, es de PERFIL y recibís a través de una suscripción mensual de $3800, la CAJA DELIRIO con 4 excelentes vinos, la DELIRIO Wine Mag con toda la información y participar en EXPERIENCIAS exclusivas. Con envío incluido a todo el país., Suscribite ahora! o contáctate con DELIRIO parta cualquier consulta sobre esta excelente propuesta.

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